15 años en 15 minutos
Toda la vida he visto el mundo a través de 2 ventanas.
Por 15 años mis ojos necesitaron de ayuda para poder ver, por 15 años usaba vidrios redondos, envueltos en un marco y sostenidos por mis orejas y nariz quienes ajustaban mi vista a la realidad y me permitían conocer lo que tenía a mi alrededor. Sin ellas todo era borroso, distante o carente de forma, mis ojos no lograban detallar con claridad y eso me hacía perder muchas veces de las maravillas que tenía al frente, porque sin mis ventanas, la realidad no era más que una verdad a medias, un realismo mágico, diría yo.
Siempre quise ir a la playa y poder verla con claridad, ver los granos de arena bajo mis pies, el agua del mar tocando mis piernas en su color real y sobre todo el cielo, siempre quise ver los atardeceres en HD 4k, como sólo los lograba ver en la pantalla de mi celular o computador y no en el mundo real. Irónico ¿no?
Estamos acostumbrados a ver a tantas personas con gafas en nuestro día a día que olvidamos que cada vez son más pocos los que tienen la fortuna de usar sus ojos sin necesidad de apoyo. Los que salen a la calle y no tienen puesto el filtro desenfocado predeterminado, los que pueden leer la letra pequeña de las etiquetas sin reventarse la vena de la frente tratando de enfocar, los que pueden sentarse hasta atrás en el salón porque ven perfectamente lo que está en el tablero, los que pueden copiarse en un examen porque logran entender lo que escribe el que está al frente sin tener que pegar la cara a la hoja, los que pueden ir al cine y ver películas en 3D sin usar unos lentes encima de otros, los que pueden lucir sus gafas de sol cuando quieran, los que no pierden el bus porque sí alcanzan a ver a dónde se dirige desde lejos, los que usan gafas por disfrute y estética, mientras que nosotros, quisiéramos nunca volverlas a ver.
Por suerte por fin llegó ese momento para mí, el momento en que un láser maravillosamente va a lograr que mi vida cambie por completo en 15 minutos, el momento en que estaré al otro lado, al lado de los que nunca llamaron nerdos solo por tener gafas, el momento en el que pasaré de ser una cuatro ojos, a una dos ojos y finalmente, veré la playa en alta resolución.
Pero aunque eso me emociona tanto que se sale del límite de mis palabras, me llena de miedo y dudas, porque toda la vida me he definido gracias a ellas, porque ellas forman parte de mí tanto como yo formo parte de ellas, han sido 15 años en donde el quién soy las trae incluidas, y romperlas es como arrancar una parte de mí, quitarlas de mi rostro es como borrar a alguien de una foto, porque sabes que estuvo ahí pero no lo ves.
Y me llena de miedo porque debo redefinirme cuando menos lo esperaba y, de nuevo tengo que buscar quién soy. Se irán las dos ventanas por las que veo el mundo, y con ellas, una parte de mí.
15 años en 15 minutos.
Espectacular,sigue así, que te puedo decir mor. Me encanto
ResponderEliminarGraciass
EliminarMuy buenos escritos, sigue dándole. Recuerda que uno no escribe para los demás sino para uno mismo.
ResponderEliminarEste anónimo fue don Edison, a.k.a. Tu tio
EliminarMuchas Gracias
EliminarBuenas tardes mujer, eres constante, estás practicando el oficio de escribir, te felicito. La cotidianidad nos brinda mucho material para reflexionar, sigue practicando, así un día llegarás a la maestría. Angela
EliminarHola Samara, se nota que progresas en la fluidez y claridad al escribir. Poco a poco vas descubriendo algo valioso y es que la cotidianidad nos puede dar material ilimitado para hacer literatura. Te felicito por esos ánimos, espero que nos sigas compartiendo tus pensamientos.
ResponderEliminar- JJGB.